Ecología de humedales con Salvados por la Naturaleza
Publicado Octubre 2, 2025
Están surgiendo nuevas formas de conectar con la naturaleza, donde el arte, el juego y la conservación ambiental convergen para crear conexiones duraderas entre las personas y el lugar. Liderado por Saved By Nature, una organización sin fines de lucro socia de Midpen fundada por el ambientalista Richard Tejeda en 2018, un evento reciente en la Reserva de Espacio Abierto de Ravenswood fue más que una caminata: fue una celebración de la comunidad, la creatividad y la conciencia ecológica.
Eva Goldsberry, Asistente de Programas Interpretativos de Salvados por la Naturaleza y graduada de Arte de la UC Santa Bárbara, aportó una perspectiva única a los humedales mediante un juego dinámico para los asistentes a la caminata. El juego se centró en 20 ilustraciones dibujadas a mano de especies de aves nativas de Ravenswood, cada una cuidadosamente diseñada para reflejar las características y personalidades únicas de aves como la garceta nívea, el aguilucho norteño y el rascón de Ridgway. Estas ilustraciones no solo eran hermosas, sino también piezas de juego funcionales, cada una representando una especie real que depende del hábitat de la reserva para sobrevivir.

Los juegos son una forma lúdica de conectar con un lugar y aprender sobre las especies nativas. Involucran tanto el cuerpo como la mente, ayudándonos a recordar a través de la imaginación y la experiencia corporal. Las ilustraciones dibujadas a mano añaden un toque personal y creativo que hace que el aprendizaje sea aún más divertido.
Cada participante recibió una tarjeta de ave, que incluía el nombre y la imagen de su especie asignada. En el centro del área de juego se encontraba una pila dispersa de "tarjetas de comida" que representaban la diversidad de dietas de estas aves: peces, insectos, semillas, crustáceos y más. Con el cronómetro en marcha, los jugadores tenían solo 10 segundos para escanear la pila y tomar la tarjeta de comida correcta que correspondiera a la dieta de su ave. Quienes no consiguieran una pareja quedaban "fuera", simbolizando las consecuencias reales de la alteración del hábitat y la escasez de alimentos. Esta ronda rápida emulaba la urgencia y la competencia que enfrentan las aves en la naturaleza, especialmente en hábitats cada vez más reducidos donde los recursos son limitados.
A medida que avanzaba el juego, se introdujeron más factores de estrés externos, como el cambio climático y el desarrollo urbano. Estas presiones se representaron físicamente en el juego al reducir el círculo, obligando a los jugadores restantes a espacios más reducidos. Con cada ronda, se eliminaban más aves, no solo porque no encontraban alimento, sino porque su hábitat ya no podía sustentarlas. Esta metáfora visual y física transmitía con fuerza cómo la degradación ambiental afecta desproporcionadamente a ciertas especies, especialmente a aquellas con necesidades especiales o áreas de distribución limitadas. Se animó a los participantes a observar qué aves se vieron obligadas a abandonar el lugar primero y a reflexionar sobre el motivo, lo que generó conversaciones sobre la vulnerabilidad de las especies, los nichos ecológicos y los efectos en cascada de la pérdida de hábitat.
En la fase final del juego, se introdujeron las iniciativas de restauración. Este momento marcó un cambio de la pérdida a la esperanza. Dos especies simbólicas, el rascón de Ridgway y el ratón de las marismas, ambas catalogadas a nivel federal y emblemáticas de las sensibles marismas de la bahía, fueron rescatadas por los jugadores supervivientes. Este acto de restauración no fue solo una mecánica de juego, sino una celebración del trabajo de conservación en el mundo real. Pone de relieve cómo la gestión responsable, la restauración del hábitat y la participación comunitaria pueden revertir el deterioro ecológico y contribuir al regreso de especies en peligro de extinción.
“Hay tanta planificación minuciosa que ocurre detrás de escena de cada evento o ubicación”, dijo el fundador de Saved by Nature, Richard Tejeda, “La verdadera magia está en encontrar formas de ayudar a las personas a conectarse a través del tacto, el gusto y el olfato para que no solo visiten un lugar, sino que desarrollen una afinidad duradera con él”.
A través del movimiento, la competencia y la colaboración, los participantes experimentaron de primera mano los desafíos que enfrentan las aves en un mundo cambiante. Se marcharon no solo con una comprensión más profunda de la importancia ecológica de Ravenswood, sino también con un sentido de iniciativa y conexión con la labor continua de protección y restauración de estos hábitats vitales.
“Estas caminatas son más que simples paseos panorámicos”, dijo Tejeda. “Son una puerta de entrada a la concienciación y la gestión ambiental. Con el apoyo de Midpen y otros, estas caminatas se convierten en herramientas poderosas para la gestión ambiental. Sin financiación, desaparecen, y con ellas la oportunidad de conectar a las personas de forma significativa con la naturaleza”.
La misión de Salvados por la Naturaleza es simple pero contundente: inspirar a personas de todos los orígenes, etnias y capacidades a conectar con la naturaleza a través de una educación ambiental transformadora. Ya sea en tierras de Midpen o más allá, sus programas abren puertas a la naturaleza, la equidad y la comunidad. Para conocer más sobre su trabajo y participar en un próximo evento que podría cambiar tu perspectiva del mundo, visita salvadoporlanaturaleza.org.
